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Srila Prabhupada está aquí presente

SP murti JuhuUna devota de veintidós años de edad en Mumbai, Radhika Jajodia, me envió una hermosa carta acerca de sus realizaciones de la misericordiosa presencia de Srila Prabhupada en sus habitaciones en Juhu, que tituló «Srila Prabhupada está aquí presente»:

Un día, durante su última estancia en Juhu en 2014-15, usted estaba cantando japa en las habitaciones de Srila Prabhupada. Yo realmente deseaba tener su asociación, así que fui corriendo de mi casa para verle. Pero tan pronto como llegué, usted completó una ronda y se fue a su habitación un piso más abajo.

Me sentí muy desafortunada, pero luego decidí cantar unas rondas sentada frente a la murti de Srila Prabhupada. Mientras estaba cantando, miraba a Su Divina Gracia y oraba: «¡Oh Prabhupada!, por favor, permítame tener alguna asociación personal con mi Guru Maharaja. Por favor permítame tener algún intercambio, alguna interacción; realmente lo necesito. Sólo unos minutos serían suficientes para animarme a continuar mis prácticas durante los meses  en que él  ya no  estará  en  Bombay.  Por favor,  ten misericordia de mí,  ¡oh Prabhupada!».

Repetía la misma súplica una y otra vez, utilizando diferentes palabras.

Y entonces ocurrió un milagro. En el momento en que terminé mi segunda ronda de japa y estaba diciendo el Pancha-tattva mantra, sonó mi teléfono celular. Era mi hermano Narottam, que le estaba prestando servicio. Al instante se me puso la piel de gallina, tomé la llamada y me dijo: «Guru Maharaja quiere verte. Baja a su habitación inmediatamente».

No podía creer lo que oía. Miré a Srila Prabhupada sentado allí con su refulgencia divina. En ese momento pude sentir —lo supe— que él estaba allí, que se hallaba conmigo, escuchándome. No pude evitar romper a llorar de amor y gratitud.

Una vez que recuperé el control de mis emociones, me sequé las lágrimas y bajé corriendo para verlo. Sus palabras compasivas y amorosas durante esa reunión de cinco a diez minutos me dieron mucha fortaleza espiritual durante muchos meses siguientes.

Desde ese día, mi vínculo con Srila Prabhupada se ha vuelto más profundo. Y cada vez que visito sus habitaciones en Juhu, puedo sentirlo: él está aquí presente.

Su caída sirviienta,
Radhika Jajodia

 

Celebrando Nrsimha-caturdasi con Srila Prabhupada en Juhu

NC JuhuEn Nrsimha-caturdasi en Bombay en mayo de 1974, los devotos presentaron una obra de teatro sobre la historia de Prahlada, Hiranyakasipu y Nrsimhadeva. Y después, los actores, todavía con sus vestuarios puestos, se sentaron para escuchar la clase de Prabhupada. Empezó diciendo: “Hoy es el día de la aparición del Señor Nrsimhadeva. Me complace mucho que en tan poco tiempo estos muchachos han aprendido muy bien a actuar, y quiero agradecer especialmente al Sr. Hiranyakasipu”, con lo que todos rieron y aplaudieron. “El Señor Hiranyakasipu ha desempeñado su papel muy bien”.

Y Prabhupada concluyó su charla diciendo: “El ateo y el teísta nunca estarán de acuerdo, pero el teísta nunca se someterá al ateo. Éste es el principio. Prahlada Maharaja fue puesto en muchas dificultades por su padre, pero nunca olvidó cantar (…).

“Esta historia nos enseña que, cuando ocurren situaciones peligrosas, no debemos olvidar a Krishna. Krishna nos salvará. En la Bhagavad-gita se dice:

yam labdhva caparam labham
manyate nadhikam tatah
yasmin sthite gurunapi
duhkhena na vicalyate
      [Bg 6.22]

‘Establecido así, uno nunca se aparta de la verdad, y al conseguir esto, piensa que no hay nada mejor. Al uno situarse en esa posición nunca se desconcierta, ni siquiera en medio de la mayor de las dificultades’. La conciencia de Krishna es tan excelente que al obtenerla, yam labdhva caparam labham, aparam labham, ningún otro beneficio o ganancia se toma en consideración. Ansiamos obtener tantas cosas: esto, eso, aquello. Dehi, dehi, dehi, dehi; pero tan pronto como uno obtiene la conciencia de Krishna, se siente satisfecho. Como dijo Dhruva Maharaja: svamin krtartho ’smi varam na yace. Al igual que Prahlada Maharaja, se le ofreció cualquier y toda bendición: “Querido Prahlada, puedes pedir lo que quieras”. Pero él nunca pidió nada, y era muy bondadoso. Ése es el ejemplo de un hijo vaishnava en la familia. Aunque su padre le ocasiono muchas dificultades, le rogó a Narasimhadeva: ‘Mi Señor, mi padre ha cometido muchas ofensas. Ten la bondad de otorgarle la liberación’. Él no pidió nada para sí mismo. Nrsimhadeva inmediatamente dijo: ‘¿Por qué mencionas a tu padre? El padre de tu padre, su padre, catorce generaciones, todos serán liberados por tener un hijo como tú en esta familia’. Este es el beneficio: cuando un hijo se convierte en devoto vaishnava puro, puede liberar a catorce generaciones. Es una prerrogativa especial porque nace en una familia determinada. ¿Qué servicio podemos prestar materialmente a la familia y a la nación,? Pero si nos volvemos devotos, podemos prestar el mejor servicio a la nación, a la familia, a la humanidad. Ésa es la filosofía.

“Nuestro movimiento de conciencia de Krishna está predicando esta filosofía: ‘Adopta la conciencia de Krishna, y tu vida será perfecta’. Y el método es muy sencillo.

harer nama harer nama harer namaiva kevalam
kalau nasty eva nasty eva nasty eva gatir anyatha

Tres veces. Tres veces significa yajna-dana-tapah-kriya. Hay otras cosas: meditación, sacrificios, adoración en el templo. En esta era todas esas cosas son imposibles de realizar, pero hasta un niño puede cantar el maha-mantra Hare Krishna. Eso lo prueba nuestra experiencia aquí. Allí donde se canta el maha-mantra Hare Krishna pueden participar los niños y pueden participar los ancianos. Esa fue la enseñanza de Sri Prahlada Maharaja, y estamos siguiendo sus pasos. Ciñámonos a su principio, mahajano yena gatah sa panthah, y así progresaremos cada vez más en la conciencia de Krishna.”

Hare Krishna.

Vuestro en el servicio,
Giriraj Swami

Incluso para cortar un mango se necesita un guru

SP smiling 2En Juhu, Srila Prabhupada solía subir al terrado por la tarde para dar darshan. Una noche, había cinco o diez devotos alrededor suyo y algunos invitados hindúes, entre ellos un famoso actor de cine y su esposa. Alguien había llevado mangos para Prabhupada, y en un momento dado pidió un cuchillo y le dijo a un devoto que cortara un mango y lo distribuyera como prasada. Así que un brahmacari llevó un cuchillo y cortó el mango, pero el el jugo estaba cayendo por todas partes y era un desastre.

“¿No puedes cortarlo?”, preguntó Prabhupada.

“El cuchillo no es muy afilado”, respondió el brahmacari.

“Ésa no es la manera de cortarlo” —intervino diciendo la esposa del actor de cine—. “Dámelo”.

“Sí” —asintió Prabhupada—. “No sabes cortar; quien sabe, que corte”.

La señora tomó el mango, lo separó del centro muy cuidadosamente en dos mitades  y cortó la pulpa en cubos de una manera entrecruzada, sin separarla de la cáscara. Después volteó las mitades, y era posible quitar fácilmente esos cubos de la cáscara.

Prabhupada se rió al verla hacerlo de una manera tan experta y cuidadosa, y dijo: ‘Mirad eso, incluso para cortar un mango, se necesita un guru’”. Luego citó del Mundaka Upanisad (1.2.12): “Tad-vijnanartham sa gurum evabhigacchet, ‘Para aprender la ciencia uno ciertamente debe acudir a un maestro espiritual’. Los invitados y devotos rieron, y  Prabhupada le pidió al brahmacari que distribuyeran el prasada, un trozo para cada uno.

“Para todo se necesita un guru” —dijo Prabhupada—, “de lo contrario, uno sigue siendo un necio, un insensato, eso es todo. Para cada tema se necesita un guru, y para entender a Krishna, a Dios, todo el mundo piensa que es independiente. Mirad la insensatez. Yata mata tata patha. ‘Ah, conoce a Dios a tu manera, no se necesita un guru. Está ocurriendo esta insensatez; para cortar un mango se necesita un guru, y para entender a Krishna no se necesita un guru. Está ocurriendo esta insensatez. Y Krishna dice:

tad viddhi pranipatena
pariprasnena sevaya
upadeksyanti tad jnanam
jnaninas tattva-darsina
           [Bg 4.34]

[“Tan sólo trata de aprender la verdad acudiendo a un maestro espiritual. Hazle preguntas de un modo sumiso y préstale servicio. Las almas autorrealizadas pueden impartirte conocimiento, porque han visto la verdad”.] Krishna dice que hay que entenderlo de esta manera. Pero todo el mundo está pensando: ‘¿Para qué voy a acudir a un guru?’”.

Prabhupada veía todo a la luz de la conciencia de Krishna, y compartía su visión con los demás —que se deleitaban grandemente—.

Hare Krishna.

Vuestro en el servicio,
Giriraj Swami

Tras la fachada del nacionalismo

Srila-Prabhupada-and-Dr-Patel-on-Juhu-Beach-in-BombayOtra vez escuchando unas conversaciones de Srila Prabhupada en Juhu, me impresionó su evaluación franca y realista: “¿Qué saben sobre el concepto de nación? Todo el mundo está interesado en su propio bolsillo, eso es todo. ‘Cuánto dinero irá a mi bolsillo.’ ¿Dónde está el nacionalismo? Si hubiera nacionalismo, ¿cómo pueden haber ocurrido tales estragos? No existe sentimiento de nacionalismo, porque no piensan en la nación; piensan en su propio bolsillo. ¿Dónde está el nacionalismo? Son simplemente eslóganes falsos. La verdadera unidad, la nacionalidad, la universalidad, está en la conciencia de Krishna. Es un hecho; que lo vean, hombres, mujeres —no odiamos a nadie—. ¡Vamos!, adoptad la conciencia de Krishna”.

¡Srila Prabhupada ki jaya!

Hare Krishna.

Vuestro en el servicio,
Giriraj Swami

 

Oportuna, relevante y muy necesaria

Srila Prabhupada airportHoy, escuchando unas conversaciones de Srila Prabhupada en Juhu, escuché algo que me pareció especialmente oportuno y relevante. “Krishna dice advesta sarva-bhutanam: No se debe envidiar a ninguna entidad viviente. Pero la civilización actual implica volverse envidioso. No deseo criticar a nadie, pero esta envidia es la base… El nacionalismo también es envidia. ‘¿Por qué van a venir extranjeros aquí?’. Eso es envidia, ¿por qué no deberían venir?, ¿quién es una persona extranjera y quién es una persona ciudadana? Todos son hijos de Dios, ¿por qué hacer distinciones? Pero debido a que no hay conciencia de Krishna existe esa discriminación entre los hombres, entre el hombre y los animales —tantas discriminaciones—. Incluso desde el punto de vista nacional, ‘ciudadano’ significa todos los que nacen en ese país. Pero porque alguien es un ser animal, aunque es un ciudadano, es enviado al matadero —porque no existe conciencia de Krishna—.”

La filosofía de la conciencia de Krishna es intemporal, siempre oportuna y relevante. Y quizá hoy más que nunca, muy necesaria.

Hare Krishna.

Vuestro en el servicio,
Giriraj Swami

Reflexiones acerca de Srila Prabhupada y su servicio, 21 de agosto, Galt, California

08-21-16_01-sacramento 08-21-16_02-sacramento-1“El esposo de la Sra. Nair falleció, y posteriormente ella cambió de parecer. Se entregó a Srila Prabhupada y dijo: ‘En realidad yo no estaba de acuerdo con mi esposo; yo no quería que hiciera eso’. Srila Prabhupada respondió: ‘No Te preocupes; eres como mi hija. Si una persona va por el camino equivocado en la mañana, y llega al camino correcto por la noche, no está perdida. Ahora has tomado el camino correcto y has llegado a casa. Puedes alojarte en cualquiera de nuestros centros; cuidaremos de ti. Ahora sólo dedica el resto de su vida a Krishna, cantando Hare Krishna y sirviendo a Krishna. Todo irá bien’.

“Una persona de los registros públicos fue a Juhu, y la Sra. Nair y Srila Prabhupada firmaron los documentos. A continuación se sirvió un gran banquete. Más tarde, Srila Prabhupada se recostó en el respaldo de su asana y dijo: ‘Fue una buena batalla. Alguien debería escribir un libro sobre ello.’”

Reflexiones sobre Sivaratri, 7 de marzo, 2016

Lord-Shiva-Drinking-the-Ocean-of-PoisonEl Srimad-Bhagavatam, Canto 8, Capítulo 7 (versos 36-42) describe las actividades benevolentes del Señor Siva, cuando las entidades vivientes fueron amenazadas por el veneno más mortífero (halahala):

“Srila Sukadeva Goswami continuó: ‘El Señor Siva es siempre benevolente con todas las entidades vivientes. Cuando vio que aquel veneno, que se extendía por todas partes, era causa de gran perturbación para las entidades vivientes, sintió una gran compasión por ellas. Entonces se dirigió a Sati, su consorte eterna, con las siguientes palabras.

“‘El Señor Siva dijo: “Mi querida Bhavani, mira el peligro que corren todas esas entidades vivientes debido al veneno que se produjo al batir el océano de leche. Tengo el deber de brindar protección y seguridad a todas las entidades vivientes que luchan por la existencia. En verdad, el amo tiene el deber de proteger del sufrimiento a quienes dependen de él. Confundida por la energía ilusoria de la Suprema Personalidad de Dios, la gente siempre se ocupa en actos de hostilidad hacia los demás. Pero los devotos, aun a riesgo de sus propias vidas, que son temporales, tratan de salvarles. Mi querida y amable esposa, Bhavani, cuando se actúa con benevolencia hacia los demás, la Suprema Personalidad de Dios, Hari, Se siente muy complacido. Y cuando el Señor está complacido, yo también lo estoy, y también todas las demás criaturas vivientes. Así pues, deja que beba ese veneno, pues de esa forma haré felices a todas las entidades vivientes”.’

“Srila Sukadeva Gosvami continuó: ‘Tras informar a Bhavani con estas palabras, el Señor Siva se dispuso a beber el veneno. Bhavani, que conocía a la perfección las capacidades del Señor Śiva, le dio permiso para hacerlo. A continuación, el Señor Siva, que está consagrado a realizar obras auspiciosas y benéficas para la humanidad, sintiendo gran compasión, recogió en la palma de su mano todo el veneno producido y lo bebió’.”

Al final del capítulo, Srila Sukadeva Goswami concluye:

tapyante loka-tapenaSrila Prabhupada on Juhu Terrace
sadhavah prayaso janah
paramaradhanam
purusasyakhilatmanah

“Se dice que las grandes personalidades suelen aceptar sufrimientos voluntarios para aliviar el sufrimiento de la gente común. Se considera que ésa es la forma más elevada de adoración a la Suprema Personalidad de Dios, que está en el corazón de todos.” (SB 8.7.44)

Y Srila Prabhupada explica: “Este verso explica que las personas que se ocupan en actividades destinadas al bien de los demás, pronto son reconocidas por la Suprema Personalidad de Dios. En la Bhagavad-gita (18.68-69), el Señor dice: ya idam paramam guhyam mad-bhaktesv abhidhasyati… na ca tasman manusyesu kascin me priya-krttamah: ‘Aquel que predica el mensaje de la Bhagavad-gita a Mis devotos Me es muy querido. Su adoración Me satisface tanto que nadie puede superarle’. En el mundo material hay distintas clases de actividades benéficas, pero la actividad benéfica suprema es la propagación del proceso de conciencia de Krsna. Ninguna otra puede ser tan eficaz, pues no es posible impedir la acción de las leyes de la naturaleza y de los resultados del karma. …

“Cuando alguien trata de propagar el proceso de conciencia de Krsna por todo el mundo, debe entenderse que está realizando la mejor actividad benéfica. Inmediatamente, el Señor Se siente muy complacido con él, y si el Señor está complacido con él, ¿qué más puede conseguir? Es muy posible que la persona que ha sido reconocida por el Señor no pida nada al Señor, pero el Señor, que está en el corazón de todos, le dará todo lo que desee. Esto también se confirma en la Bhagavad-gita (tesam nityabhiyuktanam yoga-ksemam vahamy aham [Bg 9.22]). Y, como se afirma en este verso, tapyante loka-tapena sadhavah prayaso janah. La mejor actividad benéfica es elevar a la gente al plano de conciencia de Krsna, pues el sufrimiento de las almas condicionadas se debe únicamente a su falta de conciencia de Krsna. El Señor desciende también personalmente para mitigar el sufrimiento de la humanidad.

yada yada hi dharmasy
glanir bhavati bharata
abhyutthanam adharmasya
tadatmanam srjamy aham

paritranaya sadhunam
vinasaya ca duskrtam
dharma-samsthapanarthaya
sambhavami yuge yuge

‘Cuando quiera y dondequiera que disminuya la práctica religiosa, ¡oh, descendiente de Bharata!, y aumente la irreligión de manera predominante, en ese momento, desciendo personalmente. Para liberar a los piadosos y aniquilar a los malvados, así como para restablecer los principios de la religión, Yo mismo desciendo milenio tras milenio.’ (Bg. 4.7-8). Por lo tanto, todos los sastras establecen la conclusión de que la mejor actividad benéfica que se puede realizar en el mundo es propagar el movimiento para la conciencia de Krsna. Cuando un devoto lleva a cabo esa labor, el Señor reconoce muy pronto su servicio, debido al beneficio supremo que supone para la gente.

Al reflexionar sobre el último verso y significado, pensé en cómo Srila Prabhupada ejemplariza la declaración de que “las grandes personalidades suelen aceptar sufrimientos voluntarios para aliviar el sufrimiento de la gente común”. Sin duda, lo hizo para establecer Hare Krishna Land en Juhu, Bombay —y para establecer muchos otros vehículos para la conciencia de Krishna en numerosos lugares alrededor del mundo—.

Ruego que podamos continuar con el mismo espíritu.

Hare Krishna.

Vuestro en el servicio,
Giriraj Swami

 

Cumpliendo una promesa: La historia de Juhu

Hoy es Makara-sankranti, el día de la inauguración del templo y complejo cultural de Sri Sri Radha-Rasabihari en Hare Krishna Land, Juhu, Mumbai. Lo siguiente es una adaptación de una charla por Radhanath Swami.

SP JuhuMe siento muy agradecido, honrado y feliz de estar con todos vosotros esta tarde. Este acontecimiento se celebra tradicionalmente en el Día de la República, y unos de los motivos por lo cual se recuerda y celebra el Día de la República es por los retos, los sacrificios, e incluso los sufrimientos que la gente tuvo que sobrellevar por la independencia de la India.

Al igual que en cualquier otra parte del mundo, Srila Prabhupada enfrentó retos y tuvo que hacer enormes sacrificios en Juhu, para construir una casa para Sri Sri Radha-Rasabihari. En aquel tiempo, la propiedad era una especie de barrizal que quedaba tan lejos de la ciudad, que los devotos no podían entender por qué Srila Prabhupada la había elegido para construir un templo. En Nueva York el templo estaba en el Lower East Side, en el centro de la ciudad, y el segundo templo, en San Francisco, estaba en pleno centro de Haight Ashbury. En Londres, el templo estaba a pocas manzanas del Museo Británico. Los templos por lo general se encontraban en el centro de una ciudad, y, si iba a haber algo ubicado distante de allí, se establecía un proyecto satélite en el campo. Pero en Bombay Srila Prabhupada quería construir el templo en un lugar que parecía estar muy lejos, y la mayoría de sus seguidores no podían entenderlo.

Pero la clase de fe que Srila Prabhupada puso de manifiesto y las dificultades que tuvo que soportar durante muchos años fueron extraordinarias. Él tenía alrededor de setenta y cinco  años. No tenía dinero, sólo unos pocos seguidores occidentales, que realmente no sabían mucho sobre cómo manejar diferentes situaciones en la India, y las probabilidades en contra suya eran insuperables —poderosos intereses que trataban de engañarlo, explotarlo y detener el progreso—. Pero Srila Prabhupada prometió a Radha-Rasabihari que les construiría un templo en Juhu. Ellos estaban en una rudimentaria choza en ese terreno fangoso, con mosquitos, ratas, serpientes y muchos vecinos hostiles. Pero incluso cuando todo parecía perdido, Srila Prabhupada tenía una fe plena: “Yo hice esta promesa a Krishna, y se cumplirá”.

Según todo cálculo material era imposible, pero cuando alguien trataba de decirle a Prabhupada que era algo imposible, decía: “Imposible es una palabra en el diccionario de los tontos”. Él no lo veía desde la perspectiva de la capacidad material, y por la gracia de Krishna todo era posible.

La inauguración del templo así como la instalación de las Deidades ocurrieron en enero, en tiempo de Makara-sankranti. Así que esto es como el Día de la República para Radha-Rasabihari. Y es un día especial para que todos nosotros recordemos el sacrificio, la fe y la compasión de Srila Prabhupada, y a todos los que estuvieron a su lado ayudando.

La persona que estuvo al lado de Srila Prabhupada más que nadie a lo largo de esos años —desde el principio hasta la gloriosa conclusión— fue Su Santidad Giriraj Swami Maharaja. Ahora se encuentra en el proceso de escribir un libro sobre ese período del servicio devocional de Srila Prabhupada y los pasatiempos de Sri Sri Radha-Rasabihari. No sólo fue testigo de lo que ocurrió, sino que tuvo un papel crucial en ello. Así que de todas las personas que viven hoy en el mundo, no hay nadie más adecuado y más empoderado para compartir la historia del templo de Juhu, que constituye sin duda una historia importante.

El Srimad-Bhagavatam es la encarnación literaria de Krishna. Pero hasta llegar al décimo canto, la mayoría de sus historias se centran en los devotos y culminan en su relación con Krishna. Ambarisa Maharaja, Dhruva Maharaja, Prahlada Maharaja, Pariksit Maharaja, Rantideva, los Pracetas, los Vrajavasis. Mahajano yena gatah sa panthah. Sri Caitanya Mahaprabhu citó este verso del sastra, que explica que el objetivo y la esencia de todas las Escrituras del mundo no se pueden comprender sólo estudiándolas. Tampoco pueden comprenderse mediante nuestros sacrificios, nuestra tapasya, o nuestras obras de caridad. La verdadera senda es mahajano yena gatah sa panthah: seguir los pasos de las grandes almas, a través de sus oraciones, a través de sus enseñanzas, y por la manera en que las aplican en sus vidas, tanto en tiempos soleados como en los tempestuosos.

Este libro que Su Santidad Giriraj Swami Maharaja está escribiendo va a contar acerca de nuestro amado paramahamsa acarya Srila Prabhupada: sobre su íntima y amorosa relación personal con Radha-Rasabihari, y cómo en su servicio a Ellos, a través de todos los retos él se mostró valiente y libre de temor, incluso cuando iba en contra de gobiernos. Su éxito no se debió a su fortaleza física o habilidades intelectuales y mentales; fue porque se entregó por completo a la gracia de Krishna —todo viene de ello—. Es una historia importante para el mundo, para todos los tiempos. Mi humilde petición es que todos hagamos todo lo que podamos para ayudar a Giriraj Maharaja a completar este libro. Hare Krishna.

[Adaptado de una charla por Radhanath Swami, 31 de enero de 2015, Juhu, Mumbai]

Gaura Purnima, 5 de marzo, Hare Krishna Land, Juhu, Mumbai

03.05.15_1.GauraPurnima_JuhuEn el día de la aparición de Sri Caitanya Mahaprabhu, Giriraj Swami leyó y habló del Sri Caitanya-caritamrta, Adi-lila, capítulo 7.

“Al distribuir el amor por Dios, Caitanya Mahaprabhu y Sus compañeros no tenían en cuenta quién era un candidato apropiado y quién no, ni dónde debería tener lugar esta distribución y dónde no. No ponían condiciones. Dondequiera que tuviesen oportunidad, los miembros del Panca-tattva distribuían el amor por Dios”. —Cc Adi-lila 7.23.

Giriraj Swami: Srila Prabhupada siguió este principio y distribuyó la conciencia de Krishna por todo el mundo. Y él aceptó como devotos a personas de todas partes del mundo, de todas las castas, comunidades y credos, y las elevó a la posición de sirvientes de Sri Sri Guru y Gauranga. Nosotros tampoco debemos poner ninguna condición; es decir, debemos estar libres de envidia. Uno de los obstáculos para el servicio devocional es jiva- himsa, que significa cometer violencia contra los demás, o envidiarles. Por tanto, debemos dar la bienvenida y animar a todos —sin orgullo, sin discriminación y sin envidia ni malicia—. Y entonces seremos verdaderamente capaces de cantar y bailar en éxtasis.

03.05.15_02.GauraPurnima_Juhu 03.05.15_03.GauraPurnima_Juhu 03.05.15_04.GauraPurnima_Juhu 03.05.15_5.GauraPurnima_Juhu 03.05.15_06.GauraPurnima_Juhu 03.05.15_07.GauraPurnima_Juhu 03.05.15_08.GauraPurnima_Juhu 03.05.15_09.GauraPurnima_Juhu

La demolición del templo de Juhu – Cuando lo malo es bueno

Special_Demolition_Issue_CoverEra una extraña visión: en el centro de un terreno vacío cubierto de escombros y las barras de metal que antes habían dado soporte a la estructura del templo estaban las hermosas Deidades de Radha-Krishna, Sri Sri Radha-Rasabihari, vestidas con Sus trajes de color verde y plata y decoradas con guirnaldas de flores. Se encontraban de pie sobre Su altar de madera de teca tallada, entre el fragante aroma de incienso y el cálido resplandor de lámparas de ghee. Sólo habían sido destruidos dos o tres pequeños pedazos del techo sobre Ellos; pero Ellos y la habitación de las Deidades se mantuvieron intactos. Y la imagen del Señor Nrsimhadeva sobre las puertas del altar, aunque ligeramente inclinada hacia un lado, todavía estaba allí también, como si Él estuviera mirándonos desde arriba, y asegurándonos que había estado allí para proteger a las Deidades.

Era el año 1973, y aquel terreno —una parte de lo que había sido la jungla de Juhu—, estaba supuestamente en el proceso de ser transferido a Srila Prabhupada y a ISKCON. El vendedor, el Sr. Nair, había tomado un depósito considerable y estaba retrasando la transferencia con algún pretexto, como lo había hecho dos veces antes con el mismo terreno. Mientras tanto, Srila Prabhupada había llevado las Deidades de Radha y Krishna a la propiedad, a la que llamó Hare Krishna Land, y se construyó una estructura temporal como un templo para alojarlos. Srila Prabhupada le dijo a Nair: “Si quieres quedarte con el terreno, entonces devuelve nuestro dinero. De lo contrario, quédate con el dinero y danos el terreno”. Pero el propietario quería mantener tanto el dinero como el terreno, contra todos los principios de la ley y la justicia.

Una mañana, el 18 de mayo de 1973, dos grandes camiones de la Corporación Municipal de Bombay llegaron a Hare Krishna Land, y cincuenta trabajadores municipales con palancas, cinceles y mazos bajaron al templo. Inmediatamente después llegó una camioneta del departamento de la policía, de la que surgieron numerosos agentes. Corrí hacia el funcionario municipal a cargo para preguntarle qué estaba pasando, y dijo que la estructura no estaba autorizada y que habían ido para demolerla. Le respondí que el templo sí estaba autorizado y que tenía una carta del Consejo Municipal para probarlo. Sin embargo él se mostró desinteresado, y aún después de mostrarle la carta y otros documentos en mi archivo, ordenó que la demolición comenzara. Así que me acerqué a los policías, que dijeron con indiferencia: “Estamos aquí sólo para ver que no haya problemas”.

Algunos de los trabajadores pusieron una escalera contra el templo, y uno de ellos comenzó a subir con un mazo para romper el techo. Eché la escalera al suelo, e inmediatamente tres policías me agarraron por los brazos y el cuello y me llevaron a la camioneta. Otros devotos también corrieron para detener a la brigada de demolición, y uno por uno fue capturado. Finalmente, la última que quedó fue Maithili dasi, la encargada del pujari. Después de haber cerrado las puertas del recinto de las Deidades, se quedó allí de pie, lista para derribar a cualquiera que se acercara. Un policía la agarró, y ella le dio un puñetazo. Luego, varios policías se unieron contra ella y la golpearon con sus porras, la cogieron de los cabellos y la arrastraron a la camioneta, donde todos estábamos sentados sin poder hacer nada, siendo testigos de la brutalidad y cantando oraciones al Señor Nrsimhadeva. Los vecinos, los inquilinos, los transeúntes —nadie movió un dedo para ayudarnos—.

Nos llevaron a la comisaría de Santa Cruz, y nos encerraron en una habitación. No nos permitían hacer llamadas telefónicas. Sólo unas largas horas más tarde nos pusieron en libertad y pudimos regresar.

Al día siguiente aparecieron titulares y fotos en la portada de varios periódicos. La leyenda de una foto decía: “Templo ilegal demolido”. El agente inmobiliario principal del vendedor, el administrador municipal local, había hecho arreglos para que informes hostiles sobre nosotros aparecieran por todas partes. Me apresuré en acudir a la oficina del concejal municipal de Bombay, pero me dijeron que estaba demasiado ocupado para verme.

Le informamos a Srila Prabhupada en Calcuta, y sugirió que aprovecháramos el incidente para que nuestros miembros vitalicios se involucraran más en nuestras actividades. Prabhupada mismo envió una carta abierta a nuestros amigos, miembros y simpatizantes, que publicamos en nuestro periódico local, el Hare Krishna Mensual. Después de resumir la historia del movimiento Hare Krishna, su filosofía y sus dificultades en Juhu, Srila Prabhupada concluyó diciendo:

“Tenemos muchos simpatizantes y miembros vitalicios de nuestra asociación, y me gustaría que acudan a ayudarnos en esta situación precaria para salvar la situación. Nuestra causa es tan noble, científica y pura, que toda persona, sin distinción de casta, credo y religión, debe estar dispuesta a salvarnos de esta posición. Espero que mi llamamiento a la gente de Bombay no será en vano”.

Siguiendo las instrucciones de Prabhupada, organizamos una reunión de todos los miembros vitalicios en Bombay. Nuestro buen amigo Sadajiwatlal, un firme hindú y partidario de ISKCON, nos ayudó con los preparativos. Sólo asistieron alrededor de doce a quince miembros, pero Sadajiwatlal dio un poderoso discurso de apertura, y yo leí la carta de Prabhupada.

A hindúes reflexivos les preocupaba que si un templo era destruido sin ninguna reacción o respuesta que llevara a la restitución y retribución adecuada, otros templos serían vulnerables y podrían ser destruidos de manera similar en el futuro. Sadajiwatlal puso todo su corazón en ayudarnos con la campaña del templo, y empleó la ayuda de sus amigos y asociados en el esfuerzo. El Sr. Vinod Gupta, miembro del partido político pro-hindú Jan Sangh, publicó un folleto declarando que ISKCON era una organización hindú fidedigna. Y Sri Sarkar Singh, de la organización Hindu Mahasabha, amenazó con hacer un ayuno si el templo no se reconstruía pronto.

En busca de ayuda, nos pusimos en contacto con los líderes del Shiv Sena en la corporación municipal. Vamanrao Mahadik, el presidente del Comité Permanente, el comité más poderoso de la Corporación Municipal de Bombay, se indignó por la demolición, que calificó de ilegal, y prometió plantear el tema en el comité. El 21 de mayo, después de que se aprobó una resolución unánime a nuestro favor, le escribió al comisionado municipal diciéndole que ellos debían correr con los gastos de la reconstrucción del templo, y autorizar su permanencia hasta que el tribunal decidiera el caso del litigio sobre la propiedad.

Mientras tanto, el Sr. Mhatre, el concejal municipal y amigo de la Sra. Nair que había instigado la demolición del templo, acudió a ver al comisionado de beneficencia y le planteó varias cuestiones acerca de nuestra condición como entidad benéfica. Aún más alarmante fue que acudió a la Oficina de Extranjería para que nos echaran de la India. Pronto llegaron avisos de la oficina del comisionado de beneficencia, así como de la Oficina de Extranjería.

Durante quince horas cada día, los devotos junto con los miembros del comité Salvemos el Templo, nos dedicamos a realizar llamadas telefónicas, a escribir cartas, a emitir circulares, a ponernos en contacto con los periódicos, y a reunirnos con influyentes ciudadanos y funcionarios del gobierno. Pero la tarea principal era conseguir el permiso para reconstruir el templo. Sadajiwatlal y yo fuimos a ver a los concejales más importantes de la Corporación Municipal, uno por uno, para convencerlos de que se debía conceder el permiso. Luego, como yo además tenía que ocuparme de otros asuntos, Sadajiwatlal, junto con Yadubara dasa y Visakha dasi, continuaron poniéndose en contacto con los concejales, explicando los hechos y contrarrestando la propaganda falsa que el Sr. Mhatre estaba haciendo contra nosotros en el municipio. Todos los ciento cuarenta concejales se convencieron de que no era posible que fuéramos lo que el Sr. Mhatre decía que éramos. Nuestros esfuerzos impulsaron una gran ola de simpatía a nuestro favor, ya que la gente llegó a comprender gradualmente quiénes éramos en realidad.

Puesto que yo estaba ocupado con otras actividades, Harikesa dasa se ofreció a publicar la siguiente edición del Hare Krishna Mensual. Harikesa era brillante, y con la ayuda de Acyutananda Swami imprimió una sensacional publicación —titulada “Edición Especial sobre la Demolición”—, con una foto del templo demolido que cubría la portada y la contraportada, y el título “La religiosidad en ruinas”. Los artículos también aparecieron en otras publicaciones, como la revista de la Maharashtra Gopalan Samiti, condenando enérgicamente la acción del municipio. Y desde Calcuta, nuestro amigo Tarun Kanti Ghosh, que era el ministro de Industria, Comercio y Turismo en el gobierno de Bengala occidental, envió una carta al jefe de gobierno de Maharashtra:

“Los miembros de la asociación adquirieron un terreno cerca de Juhu, Bombay, y construyeron un templo. Hace unos días unos malhechores demolieron el templo y empezaron una campaña acusándolos de “hippies” y “agentes de la CIA”. Esto, por lo que yo sé, está muy lejos de la verdad. De hecho, esta Sociedad Hare Krishna es puramente un movimiento religioso y merece todo tipo de ayuda”.

Unos días después de la demolición, Srila Prabhupada expresó su opinión sobre el incidente en una carta dirigida a la Sra. Nirmala Singhal:

“La demolición de nuestro templo por el municipio ha fortalecido nuestra posición. El Comité Municipal Permanente ha condenado la acción precipitada del municipio y ha accedido a reconstruir la estructura y correr con los gastos. No sólo eso, sino que la construcción temporal continuará hasta la decisión del tribunal en cuanto a quién es el propietario del terreno. Dadas las circunstancias, debemos reconstruir de inmediato la estructura para las Deidades. Se debe colocar de inmediato una cerca de alambre de púas en el terreno vacío,  y si es posible, delante de la caseta de la Deidad, debe construirse un pandal temporal con nuestros materiales. Si esto se lleva a cabo, entonces puedo ir a Bombay, comenzar el Bhagavata Parayana y continuar hasta que el tribunal tome una decisión. Éste es mi deseo”.

Tal como Srila Prabhupada había predicho, nuestra posición se vio fortalecida y una gran ola de simpatía emergió a nuestro favor. La aparente calamidad sirvió de impulso para cada vez conocer a más personas y presentar la conciencia de Krishna, para organizar y movilizar a nuestros devotos y aliados más allá de lo que podríamos haber hecho bajo circunstancias ordinarias. Srila Prabhupada solía citar el dicho “El fracaso es el pilar del éxito”. Él dijo que, sobre todo en la vida espiritual, el fracaso no debe ser motivo de desaliento. Solamente tenemos que intentarlo, y volver a intentarlo. Y por su misericordia y la misericordia de Krishna, salimos victoriosos. Poco después reconstruimos el templo semipermanente y, finalmente, construimos el hermoso templo de mármol y el complejo cultural para Sri Sri Radha-Rasabihari.

En el momento de la demolición, sentimos que todo estaba perdido, pero con la dirección inteligente y la potencia espiritual de Srila Prabhupada, al final obtuvimos todo lo que queríamos —lo que él quería—: no sólo el permiso para conservar el pequeño templo semipermanente, sino además los permisos, fondos, recursos, mano de obra, y todo lo que necesitábamos para construir el templo, la casa de huéspedes, el restaurante, el auditorio y las exhibiciones —para el placer de Sri Sri Radha-Rasabihari y para el beneficio de la gente de Bombay, de la India y del mundo—.

Hare Krsna.